COMPROBANDO MITOS

“Comprobando mitos”, la segunda parte de “Falsos mitos en relación a la profesión del psicólogo”. En este post vamos a explorar algunos de los mitos explicados en el post anterior. También veremos la percepción que tiene la gente con respecto al hecho de ir a terapia, para lo que hemos pedido la colaboración de algunos de los usuarios que acuden a nuestra consulta.

Les solicitamos que cumplimentaran anónimamente unas preguntas. Hemos obtenido información de una muestra muy reducida, tan solo 6 personas, pero las respuestas creemos que puedan aportar luz a algunos de estos mitos.

La mayor parte de población adulta que acude a nuestras consultas de psicología son mujeres. La información por tanto es relativa a 4 mujeres, cuyas edades están comprendidas entre los 28 y los 41 años y dos hombres, cuyas edades están comprendidas entre los 29 y los 33.

A continuación os mostramos un resumen de las respuestas obtenidas a cada una de las preguntas realizadas.

¿Qué te motivó a solicitar ayuda psicológica?

Los motivos que describen los usuarios que acuden a nuestra consulta son variados, pero coinciden en un aspecto. Todos ellos se resumen en la idea de la sensación de no tener control sobre algún aspecto de su vida. Además, en cómo esto afecta al resto de áreas de funcionamiento y como, por sí solos o con la ayuda del entorno más cercano, no eran capaces de manejarlo.

  • “Llevaba mucho tiempo atravesando un mal momento personal que no se resolvía con apoyo social y familiar”
  • “Sentía que estaba desbordad@ emocionalmente, con sensación de no control”
  • “La sensación de no control sobre mis pensamientos y la afectación de esto a mi estado de ánimo”
  •  “Vivir una situación vital donde se veían afectadas varias áreas; familia, pareja, trabajo… y no poder salir si no era con ayuda profesional”
  • “Estar en un momento vital complicado con muy bajo estado de ánimo que me imposibilitaba realizar con normalidad mi vida cotidiana. Darme cuenta que por mí mism@, no era posible”

¿Qué beneficios obtienes de acudir a consulta?

La mayoría de nuestros encuestados hablan de tres aspectos. La mejora en gestión emocional, mayor auto-conocimiento, y adquisición de herramientas para manejar mejor su día a día. Aquí, las respuestas:

  • Gestiono mejor mis emociones y he incrementado mi auto-conocimiento”
  • He adquirido una mayor comprensión de mí mism@ y de los procesos y mecanismos que me hicieron llegar al momento en el que me encontraba”
  • Me siento mejor, más fuerte y me dan herramientas para controlar mis pensamientos”
  • “Especialmente obtengo sensación de tranquilidad. Es una oportunidad para exteriorizar las emociones de las que no eres consciente, reflexionar sobre ti mism@ y adquirir progresivamente seguridad. Algunas sesiones son complicadas y el resultado no es inmediato, pero según pasan los días, vas reflexionando sobre ello”.
  • Obtengo perspectivas diferentes de lo que me preocupa o me hace sufrir. Relativizo y disminuye mi auto-exigencia. Me ayuda a detectar mensajes negativos y destructivos que me impiden salir adelante y tener confianza en mí mism@”.

Dos de nuestros encuestados han contado a su entorno más amplio que acuden al psicólogo. El resto ha seleccionado a qué personas contarlo por la posible reacción de la noticia (sorpresa, estigma, juicios, petición de explicaciones…) y por la importancia de hacerlo solo a aquellas personas con las que se tiene un nivel elevado de intimidad.

Los que lo han contado sin el miedo al juicio, lo han hecho por dos motivos. El primero, la normalización que implica para ellos acudir a un especialista en salud mental, “es como cuando vas al fisioterapeuta”. El segundo, por la expectativa de que la noticia se recibirá de buen agrado.

  • “Lo he contado a algunas personas de mi entorno. Algunos, al recibir la noticia, ha dado lugar al enfrentamiento del estigma. Tras ver cambios en mí, se han alegrado”
  • “Solo a personas muy cercanas y que han acudido también previamente a un psicólogo y que sé que no me van a juzgar”.
  • “Sí, pero a excepción del entorno laboral. Algunos lo han recibido con sorpresa, por falta de conocimiento de lo que es un psicólogo y por la creencia de que atienden a personas con trastornos importantes”
  • “Sí, pero solo a personas concretas, encontrando en ellas reacción de sorpresa”

Si no lo has comunicado, ¿qué te dificulta hacerlo?

Como se ha mencionado en la pregunta anterior, la mayoría de los sujetos han comunicado a algunas personas que acuden al psicólogo.

Cuando han decidido no hacerlo a determinadas personas o en determinados contextos, ha sido por la posible reacción del otro, por la creencia de que pueden ser juzgados o no les vayan a entender.

Todos los usuarios contestan a esta pregunta con un SÍ rotundo:

  • “Sí. Aunque lo haría de manera discreta y respetuosa hacia el otro. Considero que si acudes a un psicólogo es importante estar motivado”
  • “Sí, es muy importante cuidar nuestra salud mental y cultivar nuestra inteligencia emocional”
  • “Sí, es importante cuidar la salud mental igual que hacemos con la salud física. Estar mal psicológicamente afecta al entorno y al resto de áreas de tu vida”
  • “Por supuesto. Un psicólogo es un especialista que puede ayudarnos a conoceros mejor, encauzar nuestras vidas y resolver nuestras preocupaciones. Además de ayudarnos a afrontar miedos y mejorar nuestra autoestima. En definitiva, a dar importancia a lo que realmente lo merece y dejar de lado los pensamientos que nos desestabilizan”.

Muchas de las respuestas obtenidas permiten derrotar muchos de los mitos mencionados.

No es necesario estar “loco” (feo vocablo) para solicitar ayuda. La terapia es un proceso donde se requiere motivación y trabajo personal. Por tanto, si hay esfuerzo, pueden haber resultados positivos.

A pesar de que estemos convencidos de que acudir al psicólogo es algo positivo y los resultados sean satisfactorios, aún cuesta comunicar que acudimos a un profesional para mejorar nuestra salud mental porque nos da miedo el estigma y el juicio.

Espero que con el paso del tiempo, la visibilización y las buenas prácticas, acudir al psicólogo sea como decía una de nuestras pacientes, “como acudir al fisioterapeuta”. Algo tan normalizado y aceptado, que no de vergüenza solicitarlo ni mencionarlo.

Felicito a los compañeros/as psicólogos, por esta bonita pero a veces, difícil profesión. Y en especial a la gente que tiene la valentía y el amor propio suficiente para trabajar su mundo interno en nuestra compañía.

“Conozca todas las teorías,

domine todas las técnicas,

pero al tocar un alma humana,

sea apenas otra alma humana”

Carl Gustav Jung

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